Música clásica desde 1929

Gradualia
Abril 2025 - Núm. 993

Gradualia

Como el Ave Fénix

En 2013, la agrupación vocal Gradualia surgió como iniciativa de Simón Andueza, cantante y también contrabajista, un apasionado de la música antigua y del repertorio del Renacimiento. Aquella Gradualia la formaban entonces solo cuatro integrantes y, en ocasiones, seis u ocho, dependiendo de los requerimientos del montaje. Actualmente son doce miembros los que forman parte de la plantilla de Gradualia. Y como afirma su director, Simón Andueza, si se pudiera resumir en una sola frase la esencia de Gradualia, esta sería: “buenas personas que aportan lo mejor de sus cualidades humanas y profesionales a un colectivo musical”.

Después de una larga pausa, debido a una situación médica, Andueza convocó a los profesionales del canto para volver a los escenarios, esta vez con más fuerza y determinación y con el objetivo de mostrarle a España y al mundo la riqueza de la música vocal y la importancia de la difusión de las raíces: “Actualmente se están descubriendo obras y haciendo mucha música barroca española, pero, realmente, en la música anterior, todavía hay un gran vacío… Lo mejor lo tenemos en casa y es por donde debemos enfocar nuestra búsqueda y nuestras fuerzas”.

Cada uno de los integrantes de Gradualia tiene cualidades que se complementan con las del otro y, tal y como se relata en esta entrevista, esto es lo que ha permitido que se unan en un proyecto que, al igual que su creador y director, como el Ave Fénix, ha resurgido de las cenizas.

 

Simón, cuéntenos un poco sobre los inicios de Gradualia…

Yo creé Gradualia en el año 2013 como una búsqueda para hacer algo con la música que más amo, que es la música vocal antigua de cámara, la anterior al año 1750 y, especialmente la del Renacimiento, que es el período que más me gusta, aún más que el Barroco. Gradualia entonces era un grupo pequeño, normalmente éramos uno por voz; por ejemplo, si es una partitura a cuatro voces, éramos cuatro personas, como un cuarteto de cuerda. Llegamos a ser en ocasiones seis u ocho, como mucho, es decir, un grupo de cámara reducido. Esto tiene el “peligro”, por así decirlo, al no ser un grupo fijo con los mismos miembros, de no tener un sonido propio y estable; en cada ocasión había que empezar de cero con el sonido. No acababa de sonar al mismo grupo, a la misma gente, y esto es un problema.

Entiendo. ¿El grupo se mantuvo en ese formato por largo tiempo?

Desde 2013 a 2022. Imagínese todo lo que hemos hecho. Muchos conciertos, muchos programas. Tengo una estantería llena con todos los programas que hizo Gradualia durante ese tiempo. Pero ese es el antes del grupo.

Quiere decir que, ¿a partir de 2022, empieza un “después”?

Sí. Casi me muero y mi vida es un milagro. Pues estuve a punto de quedar en minusvalía; estuve en coma durante un mes. Los médicos me dijeron que no iba a poder volver a andar, que me iban a quedar mil secuelas de todo tipo.

¿Qué fue lo que le ocurrió, si puede contarlo?

Un golpe de calor. Estuve en coma y cuando iba a despertar me contagiaron en la UCI una neumonía bilateral, que es lo que casi me mata. Llamaron a toda mi familia para que viniera a despedirse de mí, porque me iban a desconectar. Y, de repente, cuando me dieron la vuelta para probar, porque había pacientes de Covid que les funcionaba, pues empecé a responder rápidamente a todo. Y entonces el médico dijo: "No, no, que al final no lo desconectamos". Yo, al principio, no podía hablar, no podía andar, no podía moverme. Y me dijeron: "bueno, seguramente no vas a poder vivir solo, no vas a poder volver a trabajar, igual te quedarán muchas secuelas mentales”, y mire, estoy mejor que nunca. Los médicos alucinan conmigo. No se imagina lo que ha cambiado en mi vida. He adelgazado más de 50 kilos. No había ido jamás al gimnasio, ahora voy regularmente, tengo un entrenador personal y estoy más ágil y más fuerte que nunca. Y he vuelto a cantar. La vida para mí ahora es todo, disfruto de todo, ha cambiado mi mente tanto, agradezco todo tanto, es algo muy muy especial…

Y, ¿cómo descubrió que podía volver a cantar?

Soy muy afortunado porque hay mucha gente a la que le hacen traqueotomía y que le destrozan todo, cuerdas vocales, laringe… todo. A mí, milagrosamente nada. Tengo muchos amigos en el coro de la Catedral de Pamplona y decidí ir allá a ver si podía cantar, porque los médicos no daban un duro por mí. Y pude. Estaban cantando La infancia de Cristo de Berlioz. ¿Se imagina lo que lloré? Fue increíble. Ha sido como volver a nacer…

Y Gradualia, ¿dónde quedó?

Decidí no seguir con Gradualia, porque creía que iba a tener que dedicarme a mí, a mi recuperación por mucho tiempo. Pero cuando ya vi que podría volver a ser yo, pensé: "No, no, Gradualia tiene que volver más grande, más fuerte que nunca". De hecho, ahora somos 12 personas, las mismas de siempre, que antes cambiábamos de formación y otros a los que he llamado para que seamos 12, todos son excelentes profesionales del panorama vocal madrileño, los conozco muy bien, me dijeron a la primera que sí, menos una persona que no pudo porque está viviendo fuera de Madrid. Todos tienen una disposición maravillosa, cosa que es muy difícil de encontrar, porque en grupos vocales es muy complicado que exista ese compromiso.

¿Cómo es la distribución por voces?

Tres por voz, es decir, tres sopranos, tres altos, tres tenores y tres bajos. Con tres ya es un grupo que suena con una riqueza tímbrica y sonora muy grande y que puede interpretar muchas composiciones a varias voces, incluso a dos coros, a seis voces, una sonoridad muy rica que permite posibilidades muy grandes de repertorio. Además, son unos músicos grandísimos, los respeto y los admiro mucho y, ante todo, son buenas personas. Esto es lo más importante.

¿Algún requisito específico para formar parte de Gradualia?

La cualidad principal que busco en una persona para que sea parte de Gradualia, es que es hay que dejar el ego fuera de la puerta. Tienes que estar al servicio del grupo y de la música; lo más importante es la música. Antes, yo llamaba a los mejores músicos, pero omitía la forma de ser y he descubierto que, para ser parte de un equipo, hace falta primero ser buena persona, buen trabajador, humilde y después ser buen músico. Entonces, he primado la forma de ser y después que sean buenos músicos. He logrado un grupo de personas fantástico y estoy agradecido de lo que hemos creado.

¿Por qué elige, en principio, interpretar música antigua?

La música antigua creo que tiene algo muy especial y es que es muy directa, igual que la música romántica, por sus armonías, que igual a priori pueden parecer más sencillas, menos evolucionadas, pero lo que ocurre con esta música es que entronca mucho con la persona, llega mucho al sentimiento, a lo profundo del ser. Para mí ha sido una pasión de toda la vida. Yo, de hecho, iba a festivales de música antigua de fuera de Pamplona, me movía, incluso una vez llegué a ir a un concierto de música antigua en Cuenca pasando una noche en Madrid con cinco horas de autobús para llegar a Cuenca. Ese tipo de cosas, como quien es fanático de Britney Spears o de yo que sé ahora quién es famosa, ¿cómo se llamaba la cantante esa?

Mmmm… Taylor Swift…

Esa, esa (risas). Imagínese, para mí la Taylor Swift del momento eran los grupos de música antigua. Entonces creé Gradualia con eso, con el ánimo de hacer música antigua, pero ahora con esto de que hemos ampliado el grupo, hemos ampliado también el repertorio.

¿Quiere decir que ahora están abiertos a hacer repertorios de compositores más contemporáneos?

Hemos grabado un vídeo de Francis Poulenc, que es un compositor francés del siglo XX, su O magnum mysterium fascinante, que es parte de un ciclo de canciones de Navidad. Y creo que este grupo es capaz de hacer este repertorio de un modo muy interesante; de hecho, he realizado un programa muy bonito de música inglesa y francesa del siglo XX que va a ser una sorpresa para todo el mundo que nos conozca, porque es un verdadero salto. Incluso hemos hecho barroco, con Monteverdi. Precisamente hay un vídeo que hemos grabado del Christe Adoramus te, que es un motete maravilloso para cinco voces y bajo continuo, y también contamos con instrumentistas que nos acompañan en este montaje, dos violines, además del bajo continuo que lo hacen Daniel Oyarzabal, Jon Wasserman e Ismael Campanero, con los que nos ha quedado un trabajo impecable. Las violinistas son Miriam Hontana y Sònia Benavent, también jóvenes que están ahora tocando con y por todo el mundo.

Y, ¿tiene un límite? Es decir, ¿se plantea llegar hasta el Barroco y moverse entre esos períodos?

Es precisamente lo que quiero demostrar con este vídeo de Poulenc. No pretendo limitarnos, por eso ya Gradualia no pertenece a la Asociación de Grupos de Música Antigua, porque ya no quiero que solo abordemos estos repertorios. Quiero que sea un grupo vocal de cámara que pueda hacer cualquier repertorio. Entonces, está claro que la base va a ser la música antigua porque es mi pasión, pero también hemos llegado hasta la actualidad y continuaremos en este camino. Tenemos la mente abierta y las ganas de hacer cualquier repertorio a un excelente nivel.

Me gustaría saber cuáles son los desafíos a los que se enfrenta al liderar una agrupación como Gradualia…

Es mucho porque, en primer lugar, yo cuento con grandes profesionales que me respetan y el hecho de que quieran formar parte de un grupo que dirijo es ya una gran responsabilidad. Son todos grandes profesionales que están acostumbrados a trabajar con grandes directores y ponerte allí al frente a sugerir cosas, es algo que te tienes que ganar.

Y el trabajo gerencial, tengo entendido que usted, además de director musical, es también productor, manager y todo lo que implica burocracia y trabajo de oficina (risas). ¿Cómo lleva esa parte?

Le voy a contar cómo transcurren las cosas desde que tenemos la idea inicial. Es una locura. Por ejemplo, para hacer los videos más recientes. Primero, encontrar una fecha para ensayar, encontrar una fecha disponible para grabar los vídeos. Después, ver una iglesia que justo pueda ese día alquilar el órgano, encontrar unos instrumentistas que puedan y quieran, aparte de hacer también todo el trabajo artístico. Hay que contratar a quien hace el vídeo, a quien hace el sonido y después de todo, recoger… (risas). Como puede ver, es muy complicado, lleva muchísimo tiempo y mucho trabajo; la gente solo ve el día del concierto, solo ve un vídeo, pero es que detrás de todo esto hay un trabajo brutal. Y claro que estoy planteándome delegar funciones, tener alguien que me ayude con todo esto, pero de momento soy yo.

¿Elige el repertorio siguiendo parámetros de contexto, público u ocasión?

Cuando vamos a festivales siempre hay que fijarse en el concepto. Según lo que se haga en el festival, mandamos la propuesta. Pero aparte de eso, también he creado una propuesta temática llamada “Fénix”, que se basa en mi experiencia tan cercana a la muerte. Es una propuesta muy bonita que, además, para mí, es muy especial. Se basa en que cuando estuve muy cerca de la muerte, tuve unas experiencias que no se puede imaginar, unos sueños rarísimos en el coma. Me iban a desconectar y luego milagrosamente resucité. Entonces, todo ese proceso lo he querido representar en un repertorio que primero refleja un poco al pecado, la muerte y luego la resurrección. A todos estos grandes temas los compositores le han puesto música, ¿verdad? Es muy bonito porque empieza con una música doliente, luego fúnebre y luego gloriosa, de resurrección. Todo esto para el público es muy espectacular, entroncando mucho con mis sentimientos y con toda la vivencia que tuve. Creo que “Fénix” se puede llevar a cualquier festival.

Simón, puedo ver que le interesa mucho la difusión de sus raíces…

Muchísimo. Y mire, le digo además que encima de que la calidad de nuestra música es brutal, que es la primera del mundo y vamos, que nadie le hace caso. Entonces es una pena muy grande. Además, nunca apostamos al talento local. Me gustaría que, así como siempre buscamos apreciar todo el talento que viene de fuera, giremos un poco la mirada hacia dentro y seamos conscientes del capital humano tan valioso que hay en este nicho de la música vocal en España.

¿Cuál es el criterio que utiliza para elegir el repertorio?

Una pregunta muy interesante. Es complejo porque hay mucha música muy buena. Por tanto, hay que definir un programa que sea atractivo para el público, pero que a la vez tenga una calidad muy buena y que sea también atractivo para quien lo interpreta. Yo me baso mucho en el texto. La música vocal tiene la ventaja sobre la música instrumental, ya que tiene un texto. Entonces, es maravilloso porque cada palabra que está escrita en música es un reflejo del texto y se puede distinguir muy fácilmente una mala obra de una buena obra vocal si realmente el compositor ha puesto las notas, pero el texto no significa nada. Por eso me encanta la música antigua, porque se basa en la teoría de los afectos, que no es más que la intención de reflejar un sentimiento determinado, como el amor, el desengaño, la pasión o el odio a través de la música y con un texto poético que está detrás; es muy bonito y te llega directa al corazón.

¿Le parece bien si presentamos a los integrantes de Gradualia con una característica que pueda decir de cada uno?

Claro que sí…

Comencemos con las sopranos…

Tenemos a Paloma Friedhoff, una incansable trabajadora, perfeccionista y compañera inmejorable. Agnieszka Grzywacz es una gregaria de lujo, humilde y voz de gran calidez y registro. Y Margarita Rodríguez, la calidad individual excepcional; expresión y disposición especiales.

Tuca el turno de las altos…

Contamos con Elena Sánchez Elordi, una trabajadora intachable, sencilla e inteligente. Rosa Ramón tiene un timbre de gran belleza y posee una musicalidad de gran expresividad. Y Marta de Andrés es el compañerismo excelente, con una gran versatilidad en su registro vocal.

Los tres tenores…

La gran profesionalidad de Jesús Cantolla, que ama su trabajo, a la vez que su forma de ser nos alegra y facilita el trabajo. Por su parte, Fran Díaz Carrillo tiene un timbre muy rico, personal y brillante, así como una gran inteligencia musical. Y Ariel Hernández, una personalidad musical única, de inspiración musical máxima y timbre de dulzura especial.

Y finalmente los bajos…

Simón Millán, la visión musical que valora ante todo el trabajo grupal, con gran experiencia en grupos vocales europeos de renombre. Manuel Quintana es un valor seguro que ama tanto como yo nuestro trabajo. Su canto encaja con el mío de un modo sorprendente. Y yo, claro, Simón Andueza, alma mater de Gradualia, que ama la música que hacemos profundamente e intento contagiarlo.

Claramente Simón Andueza y Gradualia resurgieron de las cenizas como el Ave Fénix y esta vez con más fuerza, determinación e intención de hacer las cosas de la mejor manera. Pero nada de esto sería posible sin valentía. La valentía de elegir cada día invertir tiempo, amor y vocación en sembrar la semilla de un proyecto que le apuesta hacer música al más alto nivel y, sobre todo, a tocar corazones a través de su arte. Aplausos de pie ante el comienzo de una nueva era en la agrupación.

por Daniela Zambrano

 

www.instagram.com/gradualia_/



Foto portada © Pablo Fernández Juárez

Portadas anteriores (hasta mayo 2011 - resto desde 1929 en "Ritmo Histórico")

Elsa Dreisig
Marzo 2025 - Núm. 992
Cavatina Duo
Febrero 2025 - Núm. 991
Gustavo Gimeno
Enero 2025 - Núm. 990
David Gómez
Diciembre 2024 - Núm. 989
Isabel Dobarro
Noviembre 2024 - Núm. 988
Luis Martínez Pueyo
Octubre 2024 - Núm. 987
Jonas Kaufmann
Septiembre 2024 - Núm. 986
Tempor-ADDA Simfònica Alicante 24/25
Julio-Agosto 2024 - Núm. 985
SIGMA Project
Junio 2024 - Núm. 984
Adriana González
Mayo 2024 - Núm. 983
Patricio Gutiérrez
Abril 2024 - Núm. 982
Alberto Martos & Myriam Sotelo
Marzo 2024 - Núm. 981
Erika Grimaldi
Febrero 2024 - Núm. 980
Bo Skovhus
Enero 2024 - Núm. 979
Zulema de la Cruz
Diciembre 2023 - Núm. 978
Miloš
Noviembre 2023 - Núm. 977
AMCC:
Octubre 2023 - Núm. 976
Jonas Kaufmann
Septiembre 2023 - Núm. 975
Roberto Alonso Trillo
Julio-Agosto 2023 - Núm. 974
Festival de Úbeda
Junio 2023 - Núm. 973
Josep Vicent & ADDA•Simfònica
Mayo 2023 - Núm. 972
América en busca de sus mitos
Abril 2023 - Núm. 971
La nariz, una sátira en el Teatro Real
Marzo 2023 - Núm. 970
Carmine Miranda & Robert Marler
Febrero 2023 - Núm. 969
1234567